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Especial Halloween 2016 en Liberación 2000 | ‘Un payaso me persigue’

Escrito por Liberación 2000. Posteado en Noticias

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Aunque sabemos que se trata de una celebración típica de Estados Unidos y somos conscientes de que aquí también tenemos nuestras propias tradiciones, en Liberación 2000 no podemos evitar sentir especial cariño por la festividad de Halloween, ¡es tan divertida!

En nuestro día a día en la agencia vivimos frecuentemente “historias para no dormir” y os ofrecemos a diario un servicio de mensajería“de miedo”, pero es esta semana cuando nos tomamos la licencia de celebrar esta fiesta compartiendo con vosotros algunos relatos de terror. ¡Esperamos que os gusten! (o no) Ahí va el segundo:

Especial Halloween 2016 en Liberación 2000 | ‘Un precio muy caro’

Escrito por Liberación 2000. Posteado en Noticias

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Aunque sabemos que se trata de una celebración típica de Estados Unidos y somos conscientes de que aquí también tenemos nuestras propias tradiciones, en Liberación 2000 no podemos evitar sentir especial cariño por la festividad de Halloween, ¡es tan divertida!

En nuestro día a día en la agencia vivimos frecuentemente “historias para no dormir” y os ofrecemos a diario un servicio de mensajería “de miedo”, pero es esta semana cuando nos tomamos la licencia de celebrar esta fiesta compartiendo con vosotros algunos relatos de terror. ¡Esperamos que os gusten! (o no) Ahí va el primero:

¿Dónde está lo urgente?

Escrito por Liberación 2000. Posteado en El Blog de Carmen

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Una de las cosas que ha traído la crisis es la desaparición -o casi desaparición- de todo aquello que se considera urgente. Desde que empezamos en el mundo del transporte nos hemos acostumbrado a que las cosas sean siempre para ayer. Hemos enfocado todos nuestros esfuerzos hacia la urgencia y puesto todos nuestros sentidos en lo importante que son todos los envíos, siempre pensando en todo lo que hay detrás de ese envío: personas con un alto grado de necesidad.

Antes no importaba pagar lo que fuera, lo más importante siempre era el envío, la urgencia del envío. Y, tras años perfeccionando este tipo de servicio, va y llega la crisis y convierte todo aquello que antes era tan importante y urgente en algo que ahora puede esperar,  siempre y cuando el trámite resulte lo más barato posible.

En estos momentos, además, nos enfrentamos con otra paradoja importante: en algunos casos, como cuando realizamos nuestras compras por Internet, no suele existir una urgencia real real pero, aún así, queremos que se nos entregue nuestro pedido el mismo día, porque tenemos una gran necesidad de tenerlo YA en nuestras manos.

Pensando solamente en algunos casos y siendo yo también usuaria del entorno e-commerce, es lógico pensar que el zapato que he comprado a través de la web -y que además me han ofrecido traerme a casa- lo quiera no para mañana sino para ayer, es muy importante para mí y lo quiero y punto.

Y nuestra estructura de trabajo se nos rompe porque lo que para nosotros antes era urgente ahora es la crema de celulitis, la ropa hecha a mano, los patucos de crochet, el disfraz de este año, el kit para realizar scrapbook, y lo peor de todo, es el regalo que he comprado deprisa y corriendo porque se me había olvidado y lo quiero tener porque sino se descubre que se me había olvidado.

Ya cada vez nos quedan menos empresas donde la urgencia sea como era antes, porque incluso esos envíos, ahora ya tampoco son tan urgentes, ahora pueden esperar.

En Nacex estamos haciendo ahora una campaña para estos envíos y viendo las fotografías me ha recordado aquellas urgencias que teníamos y la tensión de nervios que llegábamos a sufrir, porque hay que decir que cada envío de este tipo era como un pellizco en el estómago y todos estábamos pendiente de su perfecta ejecución. Para no aburrir, voy a contar sólo algunos casos que se me viene ahora a la cabeza.

Hace años hubo una alerta de algunos casos de meningitis en niños. La televisión daba la información a cuenta gotas intentando no alarmar a la población, pero nosotros estábamos comprobando como las vacunas viajaban urgentemente a todas las ciudades de España y no se podía esperar. Pero sobre todo recuerdo un caso en concreto donde había que llegar al aeropuerto con un buen número de vacunas para la parte sur de España. Hasta el avión nos esperó a que llegáramos, todo el mundo pendiente de la problemática que se tenía si no se enlazaba con tiempo. Para poner más tensión se nos decía que los niños las necesitaban y que era de vida o muerte y teniendo en cuenta que siempre con un dolor ajeno se llega a sufrir, cuando se habla de niños y eres madre, el dolor es infinitamente mayor.

Otro caso que teníamos es las famosas cánulas para el corazón o para cualquier tipo de operación que lo necesitara. Muchas veces es mejor no tener conocimientos de la verdadera realidad y todos pensamos que cuando vamos a ser operados tienen material suficiente para reponer en el caso de un accidente en plena operación. Pero luego la realidad puede ser muy diferente y eso lo hemos vivido y sufrido. Cánulas que se rompen en plena operación y no hay repuestos en el lugar, prótesis que no cuadran, etc., etc., no voy a seguir con estos ejemplos para dejar a todo el mundo con la misma ignorancia que yo tenía antes de vivir estas cosas.

Esto me hace recordar también un tema que aunque no tiene mucha relación con lo urgente, sí tiene que ver con los controles en los hospitales. Nosotros cuando entregamos la mercancía en casi todos los casos tenemos que pasar por el almacén correspondiente y hacer la cola de todos los transportistas que hay para hacer entrega de un paquete, y lo mismo da que sean camiones grandes llenos de mercancía como furgonetas con un paquete. Esto se hace para tener un control de lo que entra (aunque yo añado que lo importante es que se tuviera un control de lo que sale). Pues con estos controles, cuando en una operación de mi madre, estuve en una planta durante más de una semana, durante todo ese tiempo vi como las cajas estaban en los pasillos sin que nadie los llevara al pequeño almacén de la planta y cualquiera podría coger lo que quisiera porque ni había vigilancia ni a nadie le preocupaba que desapareciera y además sin control higiénico. Y yo pensaba el tiempo que pasamos nosotros esperando que nos cojan los envíos y cómo estaban allí medio tirados. En esos momentos también estábamos resolviendo una reclamación en el que nos indicaba que faltaba productos del interior, estuve a punto de mandar fotos al cliente para que me dijera cómo podía saber si se habían perdido en el transporte o si se había perdido en el mismo hospital y/o clínica. Gracias a Dios, al final la reclamación fue una falsa alarma.

No me voy a alargar más en el tema, pero las urgencias que ahora tenemos no son ni cercanas a las de hace unos años, pero lo que si os digo es que las de ahora nos crean mucha tensión porque, como ya he comentado en otras ocasiones, tenemos que aguantar los gritos, enfados, malos humos, complejos, etc. de todas las personas que quieren su compra en el instante en el que levantan la mano del teclado. Y el problema es que con este tema y con la bajada de los precios sin tener en cuenta el trabajo de las personas, los culpables han sido las mimas empresas del transporte, que por quitar el mercado a otras, al final, el único razonamiento que han tenido es la bajada de precios, y ahora se vive del particular haciendo su compra por Internet.

La urgencia de las empresas es directamente proporcional al precio, y si el precio es pequeño, se resignan con el trabajo realizado, por ese precio no tienes derecho a quejarte.

Pero nosotros seguiremos dando calidad, porque seguimos pensando que:

  • Existimos y hacemos nuestro trabajo para quitar sufrimiento a los clientes.
  • Reforzamos la marca de los clientes, dando un buen servicio se da una buena imagen.
  • Con nuestro trabajo buscamos crecer junto con los clientes. Si al cliente le va bien, me irá bien a mí.
  • No buscamos ser el mejor, queremos ser el adecuado para el cliente. Y para eso queremos conocer sus necesidades y nosotros le damos las soluciones.
  • No somos los más inteligentes, ni los más baratos, pero siempre estamos intentando adaptarnos mejor a los cambios. Y además lo hacemos.
  • No vendemos humo, demostramos nuestra profesionalidad en nuestro trabajo diario.
  • No vendemos nuestros servicios tirando por tierra lo de las otras empresas. No queremos palabras queremos hechos y eso se demuestra trabajando. En cuanto el cliente nos prueba, es muy difícil que quieran marcharse con otra empresa.
  • No nos gastamos dinero en grandes publicidades, es nuestra calidad la mejor publicidad, el boca a boca.
  • No pensamos en los problemas, solo tenemos soluciones y nuestras mentes están preparadas para ello. Con los problemas nos crecemos y con las soluciones vivimos.
  • Todos los días aprendemos, salimos de nuestra zona de confort. Escuchamos, analizamos, resolvemos y actuamos. Es nuestro trabajo y nuestra vida.
  • Vivimos con el respeto como bandera, y somos los reyes de los silencios y así no seremos los esclavos de nuestras palabras.

#ApoyoAlComercioLocal | Detalles de boda, invitaciones, disfraces y mucho más en Caprichos Moresan (Torrejón de Ardoz)

Escrito por Liberación 2000. Posteado en Entorno socioeconómico cultural

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¿Sin ideas para disfraces de Halloween este año? Pásate por Caprichos Moresan y encuentra la inspiración

En Liberación2000 nos importa mucho nuestro entorno, por eso hace unos meses iniciamos una campaña de apoyo al comercio local con la que intentamos ayudar a algunos comercios de la zona a darse a conocer y a promocionar sus productos. Hoy le toca el turno a Caprichos Moresan, una tienda que te lo pone muy fácil a la hora de diseñar tus fiestas y tus celebraciones.

Todos los artículos que necesites están en Caprichos Moresan, en C/Hospitales nº14 (Torrejón de Ardoz). Detalles para bodas, bautizos y comuniones; alfileres, invitaciones y recordatorios; disfraces y complementos; artículos de danza y baile; artículos de regalo de todo tipo; un gran surtido de dulces y frutos secos; artículos de decoración para fiestas (globos, fuentes de chocolate); fotuchas personalizas ¡e incluso tartas fondant!

Si tienes un cumpleaños, una boda o una fiesta loca que organizar no puede faltar en tu lista de tareas una visita a Caprichos Moresan. Descubre este fantástico universo de dulces y fiesta de primera mano, su amable personal estará encantado de ayudarte en lo que precises. También puedes echar un vistazo a su página web  o seguirlos en su perfil de Twitter y página de Facebook.

Se acerca Halloween: ¡Encuentra todo lo que buscas en Caprichos Moresan!

Saber explicarnos

Escrito por Liberación 2000. Posteado en El Blog de Carmen

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Ésta entrada del blog es para decir lo difícil que es que desde fuera sepan entender nuestro trabajo. Y lo llego a entender como usuario final, porque lógicamente puede que no se le facilite toda la información. Podemos clasificar a los usuarios en dos tipos:

  • Clientes habituales. Los comerciales son los encargados de captar a los clientes y a su vez los que tienen la primera toma de contacto con ellos. No obstante, es durante la operativa que se realiza día a día cuando tenemos la posibilidad de informar de todo lo que hacemos y de cómo lo hacemos. Como ocurre siempre, el tipo de clientes es directamente proporcional a cómo son las personas. De los clientes hemos hablado muchas veces, y aunque les dedicaré una entrada solamente para ellos, hoy quiero hablar sobre todo de otro tipo de usuarios.
  • Usuarios esporádicos. Concretamente de los particulares, usuarios reyes de su tiempo y de su forma de vivir la calidad. Yo les entiendo bien y hasta cierto punto llega a ser lógico.

Nuevos hábitos entre los clientes: comprar a través de Internet

Son usuarios que ahora con los avances informáticos compran a través de cualquier página web aquello que desean o les es útil. Aquí ha desaparecido el contacto del comercial ante una primera información, ni siquiera existe el boca a boca, para lo bueno o para lo malo, sólo es tengo una necesidad, busco en el navegador y entre las opciones que tengo elijo el que más me interesa.

Hace poco estuve en una ponencia sobre el comportamiento de los clientes en Internet, y el que daba la charla puso un ejemplo de unas aplicaciones que utilizaba, concretamente unas para pedir un taxi. Realizó una comparativa entre dos: una le daba un tiempo pequeño mientras que la otra le ofrecía llegar hasta el punto en el que se encontraba en menos tiempo. Así pues, eligió el segundo, como era de esperar. Pongamos que venían casi del mismo punto ¿pero tenía toda la información para que existiera esa diferencia de tiempos? La diferencia de tiempo era mínima, de 1 ó 2 minutos, pero como se suele decir: el tiempo es oro. A lo mejor, incluso, en un caso le decía una llegada “aproximada” y en el otro caso se arriesgaba a dar una hora más concreta pero que pudiera dar lugar a errores.

Cuando alguien compra por internet por el motivo que sea, lo quiere tener ya y cuando digo ya es para el momento que hago click en la tecla “Intro” del ordenador, teléfono, tableta o terminal que estoy usando.

Hay páginas en Internet que ponen una fecha de entrega del producto muy larga, por lo que es difícil de que se equivoquen. Hay que tener en cuenta que, en muchas ocasiones, el producto que el cliente solicita no se encuentra ya empaquetado en la empresa de transporte que se lo va a hacer llegar; seguramente descanse en un gran almacén esperando a que alguien vaya a por él. Es más, en muchas ocasiones ni el almacén ni la empresa de transporte están en la misma ciudad, ni siquiera en la que reside el usuario.

El recorrido comienza en el almacén, donde a alguien le llegará notificación del pedido y tendrá que comprobar si está en stock, prepararlo y mandar a la empresa de transporte que lo recoja o que salga del almacenaje correspondiente. En esos momentos empiezan a contar nuestros plazos, es decir, 10 horas del día siguiente, 12h ó 19h. La mayoría de estos envíos están dentro de las 19h, 24h y 48h. Por lo tanto, es el plazo que nosotros tenemos para entregar.

Y aquí es cuando el particular que hace su compra porque quiere tener algo rápidamente empieza a impacientarse: está esperando su envío y no le llega. Aquí comienzan los problemas y los enfados. Si en el e-commerce en el que los usuarios realizan sus compras no se explican las condiciones verdades, al final lo que ocurre es que éstos se enfadan y se sienten estafados.

Hay páginas web que además no contratan los pre-alertas y/o e-alertas para tranquilizar al usuario final, o sólo contratan uno de ellos, por lo que al final se consigue nuestro teléfono de contacto y tenemos la llamada de reproches lógicas y normales.

Cuando las tiendas online no dan información veraz sobre el plazo de entrega

Yo también soy usuaria de otras páginas web y como no me dejan decidir la empresa de transporte tengo que hacerlo con la que me indican y me encuentro que me dan opción de poner en observaciones algunos puntos importantes en la entrega como un horario de mañana o que ya sea por la tarde. Al final, la empresa me dice que ellos no ven las observaciones y por lo tanto me lo entregan en su horario. Lo cual, lógicamente, yo lo entiendo porque sé cómo funciona el tema, pero si fuera otro tipo de usuario no lo entendería y me enfadaría mucho. En otra web me pone que me lo entregan en 24/48 horas y después de hacer la compra me llega automáticamente un correo (o como mucho al día siguiente) donde ya me informa que se puede producir la entrega una semana más como mínimo y así sucesivamente me están informando que no está lo que he pedido en Stock hasta el día que llega. Es desesperante, no me han dado toda la información antes de la compra y al final me resigno a recibir lo que yo quiero cuando ellos me digan. Pero no es culpable la empresa de transporte, claro que eso lo sé yo porque vivo de ello, pero el resto de las personas lo único que saben es el retraso que tienen y al final lo pagan con el teléfono que les han dado para informarse del estado del envío, o porque les ha llegado un mensaje, o porque en la web ven la empresa que les va a hacer llegar lo que necesitan.

En Nacex no mentimos. Somos los primeros perjudicados si la entrega no se hace en el día que el mensajero lleva el paquete.

Así todos los días tenemos las llamadas correspondientes de queja. Además es un usuario exigente, que si tiene que gritar lo va a hacer, porque tiene una necesidad y nosotros le estamos impidiendo que sea feliz. Quién te deja darle explicaciones lo llega a entender, pero incluso hablando, muchas veces no se consigue quitar el enfado. Hay una parte que es la que más se repite como queja. Informamos que hemos ido y no había nadie en el domicilio. ¡Mentira, llevo todo el día esperando el paquete! En Nacex no mentimos, es dinero que tenemos que pagar a los mensajeros y lo que se quiere siempre es que la entrega sea efectiva, porque si hay que volver, otra vez hay que pagar al mensajero y ya la agencia de transporte no gana dinero suficiente para mantener la infraestructura y el personal. Por eso no mentimos, somos los primeros perjudicados si la entrega no se hace en el día que el mensajero lleva el paquete. Motivos que pueden ocurrir que aun estando en la casa, hemos dado como ausente, pues hay varias y pongo algunos casos que nos han ocurrido a nosotros mismos: se estaba duchando, ha bajado a comprar algo, tenía los cascos puestos, etc. Estos son casos reales.

Voy a contar el caso concreto de un usuario que vivía a varios kilómetros, en un paisaje impresionante, pequeño pueblo precioso, pero más cercano a Segovia casi que de Madrid. Tras el enfado del usuario por no ir cuando él estaba en casa, volvimos a quedar de nuevo, nos dio un nuevo horario de entrega y al final reconoció que la primera vez había tenido que salir para comprar un condimento para la comida. En la segunda entrega, yendo dentro del horario que nos indicó ¡No estaba! Se había olvidado de nosotros y se había marchado a otros menesteres.

Otro caso que nos ocurrió fue que intentado hacer la entrega en otro municipio de la sierra de Madrid, nos abrió la puerta un familiar de la destinataria, había órdenes de que sólo se le entregara el envío a la persona indicada y como no estaba no podíamos realizar la entrega. La persona que abrió la puerta se enfadó de tal manera que le quitó el terminal GPS que llevamos para las firmas y al poco tiempo le sacó una pistola de balines.
Podría seguir poniendo muchos ejemplos que tenemos de personas que quieren su envío si o sí y que además sea para ya, a las cuales, tenemos que estar informando de que a lo mejor ni siquiera ha pasado todavía por la delegación de origen.

Redes sociales, ¿nos lo ponen fácil o difícil?

Pero ahora existe otro método de queja para reclamar con impaciencia el paquete de cada uno y son las redes sociales. Todos los días me leo los comentarios que se puedan ver sobre los envíos de los paquetes, no sólo me fijo en la marca con la que trabajo, veo también los de la competencia. La mayoría de las veces va siempre a coincidir en el mismo tema, hemos dejado o no una nota de aviso donde indicamos que hemos estado para realizar la entrega pero no hemos podido efectuarla. La queja es que no es verdad, que estaban pero que nosotros no hemos ido. A mí me gustaría explicar algunas cosas para entender este descontento:

  • Si hemos dejado una nota de que hemos pasado, con un número de albarán y teléfono, está claro que hemos pasado, porque hemos dejado una huella de que hemos estado.
  • Luego tenemos también a las personas que nos llaman diciendo que les estropeamos las puertas, buzones, etc., por dejar la nota de que hemos estado allí y no había nadie. Entonces ¿qué hacemos? La pasamos debajo de la puerta si podemos llegar, claro.
  • Hay veces que no podemos dejar ningún aviso, porque no nos abren las puertas, porque el portero no nos deja pasar, o porque el telefonillo está lejos de la puerta del destinatario. A mí me pasa. Yo tengo garaje, dejo el coche y subo a un patio que me lleva a mí casa, en ningún momento paso por los telefonillos, por lo tanto, por mucho que me dejen notas, yo no lo voy a ver. Y tengo que decir que los ladrillos están llenos de notas, pero tampoco me paro a leer si alguna es para mí.
  • Si la página web es buena, habrá contratado los alertas necesarios para los avisos de las incidencias, como vamos con terminal on-line el mensajero pone la incidencia, y on-line llega a quién se le diga que tiene que llegar.
  • Si la página web no ha contratado dicho servicio, lógicamente la siguiente entrega se retrasa porque se tiene que enterar la empresa primero de lo que está ocurriendo.

Las redes sociales no solo son una plataforma en la que el destinatario puede quejarse, también lo son para que los clientes encuentren una solución a la hora de recibir una entrega. Lo ideal, tal y como yo lo concibo, sería que se pudiera utilizar éstas herramientas pero sin enfados exagerados, porque hay algunos que nos ponen verdes y con bastante enfado, pero la mayoría de las veces no somos culpables del retraso que se produce.

Eso sí, debo reconocer que me agrada que las personas sean así de exigentes, con educación siempre, pero exigentes; hace que me crezca más y además me hace confiar que cuando vaya al sitio donde trabajan ellos, se me va a tratar perfectamente, con las mismas exigencias que ellos actúan. Tendría que haber más personas así, porque significaría que todo los españoles estaríamos trabajando con gran profesionalidad y dando el máximo de nosotros mismos. Exijo lo mismo de los demás de lo que yo me exijo a mí mismo. Es perfecto.

Sólo añadir que cada entrega que no se realiza la primera vez, a la empresa le cuesta dinero, mucho dinero. Por lo tanto, la primera norma que tenemos es que la entrega debe realizarse, porque además tenemos que tenerlos en la delegación durante 15 días para seguir con el intento de la entrega y no podemos almacenar masivamente. Pasado éste tiempo, se tiene que devolver a origen. Y así termina la vida de un envío, o en manos del destinatario o devuelto a origen, aunque pasando por varios estados.

Lo que quiero transmitir en esta entrada, es que muchas veces no sabemos explicarnos para que nos entiendan, porque si alguien no nos entiende no es por culpa del oyente, es porque el que habla no transmite correctamente lo que quiere expresar. Por eso yo tengo la costumbre de decir siempre ¿Me he explicado bien? Y nunca digo ¿Me has entendido?, porque quién tiene la obligación de hacerse entender es el que habla no el que escucha.

Carmen Ruiz Atienza

Y se nos jubiló Pepe

Escrito por Liberación 2000. Posteado en El Blog de Carmen

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Hemos tenido bodas, bautizos, cumpleaños, funerales pero también hemos tenido una jubilación, la de Pepe, el abuelo de Liberación 2000. Pepe era un conductor de la 2801, muy responsable, educado en una época muy diferente a la nuestra, daba gusto ver su letra, la que le enseñaron de pequeño, bien hecha, se entendía perfectamente, daba gusto ver sus albaranes. Como empezó casi desde el principio, estuvo más tiempo con los albaranes auto-copiativos que con la PDA y se le entendía perfectamente todo lo que escribía.

Cuando pasamos a las PDAs, fue al primero que le hice que lo probara, si Pepe era capaz de aprender y de hacerlo bien, los demás lo tenían que hacer, como mínimo, igual que él; y no porque pensara que no era listo, muy al contrario, sino porque la edad hace que nuestro rendimiento sea cada día más lento y peor, -eso lo empiezo a notar yo misma-. Hubo una doctora que me dijo una vez: “A la naturaleza cuando les somos útiles nos cuida, pero cuando ya no le servimos nos abandona y nuestro cuerpo empieza a estropearse”. Y que verdad es. En las mujeres empiezan a abandonarnos cuando dejamos de ser fértiles y a los hombres no lo tengo muy claro, habría que recordar el momento en que son útiles, pero ahora mismo prefiero seguir con el relato de Pepe. Sus neuronas estaban más desgastadas que las de otros conductores más jóvenes, en teoría, aunque algunas veces tengo mis dudas. Pero, superó con nota la prueba, si es verdad que a lo largo de los años estuvo siempre listo para todos los cambios, pero hablar de nuevas tecnologías era otro cantar, pero sin problemas, lo hizo perfectamente, cómo todo lo que hace.

Pepe tenía la ruta de los pueblos de la Sierra. Se iba por la mañana y volvía a última hora con todo perfecto. En la Sierra hay pueblos muy pequeños y se conocía si el alcalde estaba arando tierra o era hora del desayuno, o si era el alcalde de varios pequeños municipios y donde lo podría buscar. Siempre venía con todo perfecto y entregado.

Cuando se acercaba el año de su jubilación me lo iba diciendo, y yo le decía ya hablaremos, no quería ni pensarlo. Yo sabía que le vendría bien descansar, había trabajado mucho en su vida y si seguía era para ayudar a sus hijos, porque él estaba siempre ahí ayudando a sus hijos, ahora que está jubilado pues se dedica a sus nietos.

Pero, llegó el día que se tuvo que pensar que se acercaba el momento, había que reorganizar las rutas, mensajero nuevo, etc., etc. Y sobre todo hacernos a la idea que él ya no trabajaría con nosotros. También tuvimos que ir pensando en la fiesta que le teníamos que dar para que su despedida no la olvidasemos ni él ni nosotros, y empezamos a idear lo que luego se hizo realidad.

Lo primero que necesitábamos era una cómplice y elegimos a su mujer Carmen. Nos dividimos en dos partes. Por un lado, estaba yo como empresa y lo que pensaba hacer y los regalos, y por otra los chicos que también hicieron regalos, por eso, fue muy importante la ayuda de Carmen y de su hija.

Casi al principio de entrar a trabajar me enseñó una foto pequeñita dónde se le veía a él disfrazado de una oruga verde, me la regaló y yo me la guardé con mucho cariño. Pasados unos años, y unos meses antes de que se jubilara, me la pidió y yo le tuve que decir que la había perdido, -mentira cochina-, lo que pasaba es que nos estaban preparando unas camisetas a todos con esa fotografía y por detrás estaban los nombres de todos los componentes de Liberación 2000. Pero, tuve que poner la cara más triste que pude y decirle que lo había perdido y que lo sentía mucho. Pobre, se le quedó una cara que por dentro debía de pensar en toda mi familia, pero al fin y acabo, Santa Rita, Rita, lo que se da no se tira y yo le añadí no se devuelve. Se lo creyó sin problemas.

También yo había visto en una película que hacían recortables de fotos con el tamaño real y pensé que eso también se lo íbamos a hacer. Empecé a pedirle fotos como si estuviera entregando un paquete. Él preguntaba para qué queríamos tantas fotos y nosotros diciendo que para tenerlo de recuerdo. Para disimular nos hicimos fotos con él todos o casi todos, pero lo que importaba es la foto con el paquete y la PDA. Lo gracioso de todo es que unos días antes de su fiesta sorpresa llegó el recortable a tamaño real, que a partir de ahora le llamaremos el Mini-yo de Pepe. Lo dejamos a la entrada hasta que decidiéramos adonde lo dejábamos, y los clientes al entrar se pegaban un susto o le preguntaba algo porque parecía real cien por cien. Lo malo fue que entre las risas y todo, nos avisaron que llegaba Pepe y tuvimos que subir su mini-yo deprisa a la primera planta y conseguimos que no se diera cuenta.

Bueno, la verdad es que en ningún momento se dio cuenta de nada, llegaron las camisetas, las teníamos también en la planta de arriba para que la gente se llevara su talla, teníamos el mini-yo, estuvimos mirando una placa conmemorativa, maletas, regalo de un balneario, reloj típico de jubilación, etc., etc., y también regalos de broma como una carpeta azul para cuando fuera a visitar las obras una vez jubilado y un juego de petanca de juguete, y más cosas que no me acuerdo. En ningún momento se mosqueó de la revolución que estábamos teniendo en la oficina, empezamos por el mes de noviembre o diciembre a planificar todo y no se percató de nada.

Según se acercaba la fecha, me imagino yo que estaría pensando que muy poca vergüenza teníamos todos, porque si hablaba del tema yo no quería escuchar y me marchaba, y sus compañeros pasaban de decir nada, por lo tanto, pensaría que esta gente no iba ni a poner unas patatas fritas en la nave para despedirle, pero así fue, no hicimos nada y él no se daba cuenta de todo el movimiento.

Ya llegada la fecha, le comenté que quería quedar con él y su mujer para comer un día con ellos, le pareció bien, quedamos en la nave y les subí a mi coche, no sabía dónde íbamos a ir, pero les estuve hablando hasta que llegamos a Ajalvir, había avisado cuando les metí en el coche para que estuvieran preparados, pero cuando llegue a Ajalvir vi a unos cuantos por la zona, tuve que avisar sin que se diera cuenta Pepe. Él preguntaba que dónde íbamos, pero yo seguía despistando, hasta que ya no pude seguir haciéndolo porque me metí en un camino de tierra dónde no había ni casas, sólo campo, no quiero ni pensar lo que en esos momentos podía imaginarse él, su mujer lo sabía todo por lo que estaba tranquila. Llegado a un punto, dónde se veía una finca a lo lejos, paré el coche y le puse un antifaz, hay madre, aquí ya las piernas nos temblaban a todos. Con los ojos tapados, llegué a la finca de la zona que, además de comer, tienen una plaza de toros para capeas y luego se puede tomar copas, y que casualmente lo regenta un veterinario Cipriano que le conocía yo por mi anterior trabajo en el Centro de Salud Pública. Pues con los ojos tapados vamos llegando a la entrada del restaurante, le saco del coche con los ojos tapados y a mí me dan mi camiseta. Tanto la mujer como yo que podíamos ver, al entrar y ver a todos con las camisetas puestas se nos nublaron los ojos, pero el momento llegó cuando le destape sus ojos y vio a todos sus compañeros con la camiseta de la foto que él me había pedido, ¡Como la iba a perder Pepe!, fue precioso. Le enseñamos su mini-yo, se hizo un montón de fotos con él. Empezamos a comer, se le dio muchos más regalos, estaba feliz y contento, a su mujer también le tocó algún que otro regalo sólo para ella. Todos estábamos muy contentos y felices.

Después hicimos una capea con las vaquillas, fue muy divertido y luego tocó baile y copas, terminamos a las tantas de la madrugada. Pero lo pasamos genial, recuerdo todavía la cara de felicidad de Pepe y de Carmen, felicidad y sorpresa, porque no se lo había imaginado. Aunque le había extrañado que nadie le hiciera nada, estaba resignado, pero se encontró con todo lo contrario. No podía ser menos Pepe, todos te adoramos y sabes que sigues siendo parte de Liberación. Y aunque ha pasado ya años desde que te jubilaste (2009), seguimos contando con él para la lotería, cenas, etc., y nos viene a visitar y hablamos, siempre que sus nietos le dejan, claro.

Fue un día que lo recordamos en muchos momentos, y como se acerca su cumpleaños, el 3 de marzo, aprovecho para escribir de él. Pepe sabes que te quiero y que te queremos mucho y que te has jubilado pero no dentro de nuestros corazones. Además aprovecho para felicitarte en tu cumpleaños.

Carmen Ruiz Atienza